Su piel ardía esperando la Bestia mientras el sol se ponía
En la sombra un gemido escapó un deseo oculto liberado
Sus manos temblaban ansiosas por explorar lo prohibido
La noche los cubrió en un abrazo apasionado y desenfrenado
Cada suspiro un pecado una dulce condena
Sus cuerpos entrelazados en un baile de pura lujuria
La Bestia la consumió con un apetito voraz e insaciable
Sus gritos de placer llenaron el aire la noche entera
La entrega fue completa un alma reclamada por la pasión
Sus deseos prohibidos desatados sin contención
El amanecer trajo la verdad de su aventura erótica
La bella ahora marcada por la Bestia para siempre
Sus ojos brillaban con un nuevo entendimiento del placer
Un cuerpo que conoció la euforia más oscura y profunda
La Bestia susurró promesas de más noches ardientes
Sus risas resonaron en el salón olvidado en el tiempo
El hechizo del hentai los tenía atrapados en su danza
La Gyaru y el Otaku exploraron cada fantasía sin fin
La Bestia la deseó la bella se entregó completamente